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En el Perú
las Entidades que conforman en aparato estatal deben desarrollar procedimientos de cumplimiento
obligatorio a efectos de adquirir bienes, contratar servicios
y ejecutar obras en las mejores condiciones, pero a la vez
garantizando el respeto de los principios que rigen la
contratación gubernamental, con especial atención en el de
transparencia, libre competencia, y trato justo e igualitario;
en el entendido que se están empleando recursos públicos con
el objetivo de satisfacer finalidades publicas.
No obstante, la
experiencia nos dicta que el desarrollo de tales
procedimientos no está exento de dificultades, generadas por
deficientes programaciones, falta de capacitación de los
funcionarios, y también por los propios proveedores, quienes
en muchas ocasiones retrasan los procesos sin mayor sustento o
incumplen con las condiciones contractuales. Lo antes indicado
ocasiona que – en algunos casos – las Entidades se vean
imposibilitadas de adquirir o contratar de manera eficiente,
es decir, de forma oportuna y con la calidad requerida.
Tales situaciones impulsaron a que la vigente normativa de
contrataciones y adquisiciones del Estado, incluyera
modalidades especiales para la selección de proveedores con
la finalidad de optimizar su gestión, como son las Compras
Corporativas, el Convenio Marco y la Subasta Inversa,
presencial o electrónica; las mismas que tienen su origen en
el intercambio de experiencias con los países de la región,
específicamente Chile y Brasil, y en el uso de tecnologías
de la información. Es la subasta inversa la modalidad que
analizaremos a continuación.
Por definición, una
subasta es un mecanismo de transacción económica por el que
se determina la asignación de recursos (ya sea un bien o
servicio), tomándose como referencia el precio, el cual
aumentará o disminuirá en función a las pujas efectuadas
por los potenciales compradores o vendedores. De los diversos
tipos de subasta existentes, la que nos interesa para efectos
del presente trabajo es la denominada subasta en reversa,
llamada también “subasta inversa”, conforme a la cual los
probables compradores elaboran una lista de bienes o servicios
que desean adquirir o contratar, definiendo sus
características y especificaciones, sobre los que los
potenciales vendedores ofertarán su mejor precio,
efectuándose la puja hacia la obtención del precio más bajo
posible.
A través de la modalidad
de selección por subasta inversa, las Entidades del Estado
adquieren bienes y servicios comunes y estandarizados con
características y condiciones previamente definidas,
utilizando un procedimiento público y expeditivo en el que
sólo se califica el precio que ofrecen los postores, siendo
adjudicada la buena pro al postor que oferte el menor precio.
En su vertiente electrónica, el procedimiento se efectúa
íntegramente en Internet, efectuándose los lances en línea.
De lo señalado en el
párrafo precedente, se advierte que este mecanismo de
selección reviste dos particularidades esenciales. La primera
de ellas radica en que las características técnicas de los
bienes y servicios han sido predeterminadas e incluidas en
fichas técnicas que forman parte del listado de bienes y
servicios comunes, que para tales efectos se publica en el
Sistema Electrónico de Adquisiciones y Contrataciones del
Estado (SEACE).
La segunda, consiste en que la evaluación de la propuesta
estará centrada exclusivamente en el precio ofertado.
Así, para la
adquisición de bienes contenidos en el referido listado, las
Entidades deben realizarse obligatoriamente un proceso de
selección bajo la modalidad de Subasta Inversa, ya sea
presencial o electrónica, siempre que el bien o servicio
contenido en el listado cuente con las condiciones y
características que requieren.
PROCEDIMIENTO
A grandes rasgos la Subasta Inversa presencial reviste el siguiente
procedimiento:
1.
El
plazo entre la convocatoria y el acto público será de ocho
(8) días cuando menos.
2.
En
un único acto público que se efectúa de manera presencial
se presentarán las propuestas, se efectuará la puja (lances
verbales) y se otorgará la buena pro.
3.
El
postor que haya ofertado el menor precio dará inicio a los
lances, continuando los demás postores en el orden de
prelación que hayan ocupado. El periodo de puja culmina
cuando se ha identificado el precio más bajo.
4.
Una
vez culminado el periodo de puja se asignará cien (100)
puntos a la propuesta de menor precio, y al resto de
propuestas válidas el puntaje inversamente proporcional, en
función al último precio ofrecido. La buena pro se otorgará
al postor que haya obtenido el mayor puntaje.
El
procedimiento de la Subasta Inversa Electrónica de modo
resumido es el siguiente:
1.
El proceso de selección se desarrollar íntegramente a
través del módulo transaccional del SEACE, desde la
convocatoria hasta el otorgamiento de la buena pro.
2.
En
la propuesta económica el proveedor deberá indicar su oferta
inicial, el monto de decremento y el monto mínimo que esta
dispuesto a ofertar. En función a su oferta inicial el
sistema le asignará el turno en que la aplicación
electrónica efectuará los lances de manera automática a
través de agentes electrónicos.
3.
Una vez efectuado los lances con agentes electrónicos,
el sistema registrará los resultados finales en esta etapa,
los que constituirán los precios base para el inicio de la
mejora de precios.
4.
En
la etapa de mejora de precios los participantes podrán
formular lances en línea y en tiempo real, visualizando su
oferta y la oferta con monto mínimo vigente en dicho momento.
5.
Al
concluir la mejora de precios, el sistema le asignará a cada
proveedor el puntaje que les corresponda. Luego, el Comité Especial deberá evaluar la
documentación únicamente del proveedor con mejor puntaje, y
en caso de estar conforme le adjudicará la buena pro, caso
contrario, evaluará la documentación del postor que ocupó
el segundo lugar, y así sucesivamente.
6.
Acto
seguido, el sistema emitirá el acta de adjudicación en el
que constarán todas las ocurrencias del proceso de
selección.
7.
La
información de la gestión de la subasta inversa electrónica
será de acceso público, con lo que la colectividad en su
conjunto tendrá la posibilidad de visualizar y fiscalizar el
uso de los recursos públicos.
SITUACIÓN ACTUAL
En la actualidad en la
página web del SEACE se encuentran publicadas las fichas
técnicas de 493 productos, entre los que tenemos
medicamentos, alimentos, útiles de escritorio, combustible,
mobiliario escolar, conductores eléctricos, entre otros;
listado que se incrementará de manera exponencial, dado el
éxito que el uso de la Subasta Inversa está representando
para las compras gubernamentales en el Perú. En cuanto a los
servicios, se encuentra en proyecto la ficha del Seguro
Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), servicio que es
estándar en la medida que sus prestaciones se encuentran
determinadas claramente por Ley.
Durante el año
2006 se han efectuado operaciones empleando la subasta inversa
por un monto aproximado de US$ 200’000,000.00 y en los meses
de enero y febrero de 2007 operaciones cerradas por el monto
de US$ 30’000,000.00, con un porcentaje de ahorro del orden
del 6% tomando como referencia el precio de convocatoria.
CONCLUSIONES
De acuerdo con lo señalado, podemos concluir que la modalidad de
selección de proveedores por subasta inversa involucra una
serie de beneficios en la contratación pública, tanto para
las Entidades como para los proveedores, que se pueden resumir
en las siguientes:
Beneficios
para el Estado
a)
Permitirá
a las Entidades del Estado racionalizar sus recursos,
obteniéndose ahorros en tiempo, dinero y recursos humanos.
b)
Posibilidad
de efectuar las adquisiciones o contrataciones de manera
oportuna.
c)
Facilitará
el control y la supervisión de las contrataciones efectuadas
por las diversas Entidades del Estado.
Beneficios
para los proveedores
a)
Fomenta
la participación de proveedores de diferentes localidades a
nivel nacional e internacional.
b)
Mayor
transparencia de las contrataciones, lo que generará una
mayor confianza en el sistema.
Reducción
de costos burocráticos de los procesos de selección.
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